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LA SEDUCCIÓN DEL SILENCIO (La comunicación no verbal entraña muchos…
LA SEDUCCIÓN DEL SILENCIO
La comunicación no verbal entraña muchos elementos, entre los que se encuentran los gestos. las actitudes, el modo de vestir, la postura corporal, la expresión del rostro y la mirada.
Los gestos son un medio de expresion, voluntario o involuntario, nos permite acentu|ar o disminuir la intensidad del mensaje.
Los gestos revelan más que ninguna otra cosa, nuestro estado psicológico.
Cuando los gestos son restringidos, pobres, blandos y reprimidos, se puede entender que en ese momento no se manifiesta lo que se piensa. Se dan en una situación en la que una persona se siente sometida, impotente, sin confianza.
Seducirá más fácilmente a su interlocutor dirigiendo la mirada a los ojos y manteniendo los hombros enmarcados a él.
Saber observar os ojos de la persona con quien conversamos es una manera de leer sus pensamientos.
Señales oculares de acceso
En la mayoría se trata de un indicador fiable del modo en que está pensando la persona, a menudo más fiable que las palabras que expresa.
Un abanico de emociones
El mayor problema que tienen muchas personas al hablar con emoción es que trata de controlarla y reprimirla, destruyéndola.
La emoción es el arma de doble filo en las comunicaciones.
Cuando es positiva y genuina, no hay otra fuerza de persuasión más constructiva y poderosa. Cuando es negativa y falsa, crea una pared entre la persona que envía el mensaje y quienes lo reciben.
Una vez reconozca sus propias emociones, entonces podrá comunicarse más fácilmente con los demás, en el tono correcto.
Las emociones afectan al conjunto de nuestra actitud frente a la vida, frente a nosotros mismos y, también en nuestro trabajo.
Los sonidos seductores
La clave del sonido resulta fundamental, también para que el cerebro descubra el significado y sirve para formar términos latentes y subliminales, poseedores de un poder devastador.
El lenguaje es, en primer lugar, un hecho sensorial que recibimos con el oído o la vista.
Los fonemas de muchas palabras forman parte de los elementos de seducción, porque se perciben con los sentidos más que con la inteligencia. De este modo el sonido de las palabras influye en la seducción amorosa, en la fascinación política o manipulaciones de la publicidad.
El sonido envuelve los significados y los condiciona, tiene un papel en la percepción de las palabras, constituye la clave de acceso para que una idea entre en nuestro archivo y encuentre en él su sentido.
Las palabras con un halo seductor pueden venir en nuestra ayuda si nos proponemos llamarlas.
La seducción de las palabras
Las palabras nos seducen con los trucos más insospechados.
Las palabras tienen el valor de saciar los estados de ánimo, recrean la propia tristeza hasta que el poeta disfruta de ella y es feliz en su desdicha, también exalta la felicidad.
Las palabras engatusan y repelen, edulcoran, amargan, perfuman y apestan.