Se debe considerar una intervención que valore el bienestar individual, así como el entorno familiar, escolar y social. Se debe poner más atención a cuatro áreas principales del alumno: personalidad (autoestima, autoeficacia, lugar de control), congitiva (vísión positiva, juicio moral, valores, planificación de metas realistad), afectiva (empatía, amistad, red social, relajación, autocontrol emocional) y condcutual (habilidades sociales, habilidades interpersonales, conducta prosocial y conducta de agresividad).