Los discursos o mensajes que entregan un conocimiento, producto de una investigación o búsqueda de información, se llaman conferencia y ponencia.
La primera es una disertación muy usual en nuestra época, con la que se difunden ideas y conocimientos.
La segunda es una tesis que se presenta ante un congreso, una mesa redonda, etc. para llegar a conclusiones y recomendaciones, realizando un análisis y una deliberación previos.
La conferencia
Proposición
Aunque el tema o asunto se anunció previamente, el conferenciante aprovecha esta parte para hacer una exposición más amplia del asunto o tema.
Conclusión
Hacer síntesis del conocimiento expuesto y ofrecer un final lógico, como consecuencia del propio mensaje, no un parche o añadido.
Introducción
Debe ser aprovechada por el comunicador para presentarse. También sirve para elaborar una llamada de atención que realmente despierte el interés del público hacia el tema que se va a tratar.
Confirmación
Aquí el conferenciante debe:
- Analizar el tema que expone.
- Apoyar sus ideas.
- Señalar las opiniones encontradas como adversas o equivocadas.
- Dejar claramente asentada su propia manera de pensar y sus conclusiones.
- Promover la inquietud intelectual y emocional del público.
La ponencia
Proposición
El sustentante establece claramente su proposición, dejando ver los beneficios que aportan los conceptos con que prepara al público para la comprensión de ideas y razones que habrá que exponer a continuación.
Conclusiones
El ponente se apoya en las recomendaciones que considera relevantes para el público, para concluir generalmente con ideas semejantes a las que ha seleccionado para titular su ponencia.
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Recomendaciones
El ponente recomienda lo que cree pertinente para consolidar su propuesta y para inclinar a su favor la opinión de quienes han de aprobarla.
Confirmación
Tanto el ponente como el conferenciante analiza su tesis, la afirma, la define, introduce las opiniones adversas y equivocadas y las debate con argumentos y razones.