De hecho, en diciembre de 1802 acepto la propuesta de matrimonio de Harris Bigg-Wither, solamente para romper el compromiso al día siguiente y huir, junto a su hermana, a la casa de su padre en Bath
Uno de los pocos romances comprobados de la escritora fue con Thomas Lefroy, cuando ambos tenían alrededor de 20 años. Ambos sabían que por cuestiones económicas era imposible que se casasen, y posteriormente la autora se referiría a este como un amor juvenil. Sin embargo, muchos apuntan a que esta experiencia sirvió como inspiración para la novela Orgullo y Prejuicio.