El yo crítico
kantiano reduce la oposición entre sujeto y objeto en la unidad de la conciencia. Kant la llama "unidad de la apercepción pura" En toda verdad, afirmó Kant, el sujeto pen-sante se conoce a sí mismo, al menos implícitamente in actu exercito, directamente y sin reflexión. Además, el sujeto pensante se distingue del objeto pensado y también se refiere al objeto, declarándose conforme con él, idéntico a él.