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Discurso del Papa Juan Pablo ll (El padre que esta en el cielo, sale…
Discurso del Papa Juan Pablo ll
El padre que esta en el cielo, sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos.
La palabra de Dios que constituye en el sustento del alma, fuente limpia y perenne de vida espiritual.
Esta ligado estrechamente la misión de la iglesia, se trata de un problema vital, que merecía vuestra atención.
La determinación del sentido espiritual entra también, de este modo, en el dominio de la ciencias exegética
El 18 de noviembre de 1893, el papa León Vlll, muy atento a los problemas intelectuales, publico su encíclica sobre los estudios relacionados con la Sagrada Escritura
Cincuenta años después, el papa Pío Xll, con su encíclica Divino Afflante Spiritu, dio a los exegetas católicos nuevo aliento y nuevas directrices
Quieren imponer una interpretación no científica, llamada espitual, de la Sagrada Escritura
La exégesis liberal alimentaba en gran medida estas polémicas, porque utilizaba todos los recursos de la ciencia, desde la crítica textual
En los dos casos, la reacción del Magisterio fue significativa, pues, en lugar limitarse a una respuesta puramente defensiva
Fue al fondo del problema y manifestó asi -observémoslo en seguida- la fe de la iglesia en el misterio de la encarnación
Contra la ofensiva de la exégesis liberal, que presentaba sus afirmaciones como conclusiones fundadas en los logros de la ciencia, se podría haber reaccionado lanzando un anatema
Contra el uso de las ciencias en la interpretación de la Biblia y ordenado a los exegetas católicos que se limitaran a una explicación espiritual de los textos
Por el contrario, reivindicó la unión estrecha de esos dos procedimientos, indicando, por un lado, el alcance "teológico" del sentido literal, definido metódicamente
Y precisamente por esta razón, la Divino afflante Spiritu se muestra menos preocupada que la Providentissimus Deus por combatir las posiciones de la exégesis racionalista.
Pero resultaba necesario responder a los ataques que provenían de los partidarios de la exégesis asi llamada "mística"
Podría haberse limitado a señalar la utilidad e, incluso, la necesidad de estos esfuerzos encaminados a defender la fe
En la Divino afflante Spiritu, Pío XII evitó deliberadamente avanzar en ese sentido.
El trabajo de los exegetas católicos, que han hecho un uso correcto de las armas intelectuales utilizadas por sus adversarios
Lo cual a favorecido una especie de dicotomía entre la exégesis científica, destinada a un uso externo, y la interpretación espiritual, reservada a un uso interno
Por el contrario, reivindicó la unión estrecha de esos dos procedimientos, indicando, por un lado, el alcance teológico del sentido literal, definido metódicamente.
En 1902, León Xlll creó la comisión Bíblica; en 1909, Pío X fundó el instituto Bíblico. En 1920, Benedicto xv celebró el 1500 aniversario de la muerte de San Jerónimo mediante una encíclica sobre la interpretación de la Biblia
La constitución Dogmática Dei Verbum ilumina el trabajo de los exegetas católicos e invita a los pastores y a los fieles a alimentarse más asiduamente de la palabra de Dios contenida en las Escrituras
Entre estos dos documentos se nota una diferencia importante. Se trata de la parte polémica -o, más exactamente, apologética- de las dos encíclicas. En efecto, ambas manifiestan la preocupación católica de la Biblia
Por una parte, la Providentissimus Deus quiere proteger la interpretación católica de la Biblia contra los ataques de la ciencia racionalista
Se preocupa por defender la interpretación católica contra los ataques de quienes se oponen al empleo de la ciencia por parte de los exegetas
Por el contrario, la Divino Afflante Spiritu se publicó poco tiempo después de una polémica muy diferente suscitada, sobre todo
En Italia contra el estudio cientifico de la Biblia
Un opúsculo anónimo muy difundido ponía en guardia contra lo que describía como un peligro grave para la iglesia y las almas
La Providentissimus Deus no siguió ese camino. Al contrario la encíclica exhorta a los exehetas católicos a adquirir una verdadera competencia cientifica
Para que aventajen a sus adversario en su mismo terreno. El primer medio de defensa -sostiene- se encuentra en el estudio de las lenguas orientales antiguas
"querido por Dios mismo", de un significado espiritual "dado por Dios" al texto inspirado La determinación del sentido espiritual entra también, de este modo, en el dominio de la ciencia exegética.
Así como en el ejercito de la crítica científica
La iglesia no tiene miedo de la critica científica. Solo desconfía de las opiniones preconcebidas que pretenden fundarse en la ciencia, pero que, en realidad, hace salir subrepticiamente
Cincuenta años después, en la Divino Afflante Spiritu, el papa Pío Xll pudo constatar la fecundidad de las directivas impartidas por la Providentissimus Deus
Gracias a un mejor conocimiento de las lenguas bíblicas y de todo lo que concierne a Oriente..., un buen número de cuestiones planteadas en la época de León XIII contra la autenticidad
por otro, afirmando que, para que pueda ser reconocido como sentido de un texto bíblico
el sentido espiritual debe presentar garantías de autenticidad. La simple inspiración subjetiva no basta. Es preciso poder mostrar que se trataba de un sentido
Comprobamos, pues, que a pesar de la gran diversidad de dificultades que tenían que afrontar, las dos encíclicas coinciden perfectamente en su nivel más profundo.
Ambas rechazan la ruptura entre lo humano y lo divino, entre la investigación científica y la mirada de la fe, y entre el sentido literal y el sentido espiritual. Aparecen, por tanto, plenamente en armonía con el misterio de la encarnación.
La encíclica Divino afflante Spiritu ha expresado el vínculo estrecho que une a los textos bíblicos inspirados con el misterio de la encarnación
Al igual que la palabra sustancial de Dios se hizo semejante a los hombres en todo, excepto en el pecado, así las palabras de Dios expresadas en lenguas humanas