Para resolver problemas que involucran ecuaciones de segundo grado, primero se identifica la incógnita x. A continuación, se identifican los datos del problema y se construye el modelo matemático. Si este corresponde a una ecuación cuadrática incompleta, se puede resolver por el método particular para cada tipo o aplicar la fórmula general. Si se obtiene una ecuación completa, en ocasiones se podrá factorizar, pero siempre se podrá emplear la fórmula general. Al resolver ecuaciones también es útil emplear el discriminante, pues permite saber si esta tiene solución o no. Los resultados obtenidos se deben analizar en relación con el problema; en ocasiones uno se descarta, porque no es necesario o porque no corresponde a la realidad del problema tratado.