La energía eólica puede transformarse en electricidad, lo cual ya supone una utilidad enorme: iluminar, calentar, alimentar distintos aparatos, etc. La electricidad es hoy en día un insumo indispensable de la civilización humana.
Sin embargo, es también energía eólica la que se transforma en energía mecánica para moler el trigo y otros granos en los molinos tradicionales, o incluso para bombear agua. Recordemos que el viento es una de las formas de energía más antiguamente aprovechadas.