Aunque la función del profesorado es mucho menos directiva que en la enseñanza directa, su papel es imprescindible y su trabajo exigente. Podemos destacar tres responsabilidades fundamentales: en primer lugar, el docente selecciona, contextualiza y enuncia el problema, en segundo lugar, el profesorado selecciona y orienta el acceso a un reducido número de fuentes de información, tales como libros de texto o de consulta (diccionarios, atlas, etc.), sitios web o documentos redactados por el propio docente y por último en tercer lugar, el profesorado proporciona instrumentos de apoyo a la planificación del trabajo del grupo y la síntesis de información.