"Vosotros, ricos, sois esclavos, y vuestra esclavitud es miserable, porque servís al error, a la concu- piscencia y a la avaricia que nunca sacia. La avaricia es como un abis- mo sin fondo, que hunde cada vez más lo que agarra, y como un pozo, que, cuando rebosa, se llena de cie- no y rae la tierra alrededor, infec- tándose más y más.