Lo que no se encontraba en mi plan estaba en el plan de Dios. Y cada vez que me encuentro con algo así, mi convencimiento se aviva más y más en la creencia de que no hay, visto desde la perspectiva de Dios, ninguna coincidencia.
SANTA EDITH STEIN (1891-1942), filosofa judeoalemana, victima de los campos de concentracion, Ser finito y Ser eterno (1935-1936)