Los síntomas pueden variar desde mosaicos, pareciendo infecciones virales, a grandes anormalidades tales como las agallas o partes de plantas distorsionadas. La alteración hormonal puede producir crecimientos anormales característicos en raíces, tallos y estructuras florales (filodia) y a veces color anormal de las flores (virescencia). Los síntomas más comunes son las manchas en hojas o frutos, tizones o muerte de tejidos en hojas, tallos o troncos de árboles, y podredumbres de raíces o tubérculos o cualquier otra parte de la planta.