La otra evolución de Darwin: su teoría y la prensa
El hombre, con todas sus nobles cualidades, con su compasión hacia los que siente desarraigados; con su benevolencia no sólo hacia los otros hombres sino hacia la más humilde criatura; con su intelecto, que parece divino y ha penetrado en los movimientos y la formación del sistema solar –con todos estos elevados poderes–, todo hombre sigue cargando en su condición corporal el sello indeleble de su modesto origen.
CHARLES DARWIN (1872)
Alemania fue el parteaguas en la labor periodística, por el año de 1609 mediante los llamados corantos, en donde se publicaban noticias de sucesos acontecidos en otras naciones. Se asignó así hasta el siglo XVIII cuando el término “noticia” se comenzaría a emplear como tal.
la escritura ha sido fundamental para el desarrollo de la especie humana en donde aparecieron los corantos y luego los periódicos en ciudades alemanas como Berlín, Frankfurt y Hamburgo, en la austriaca Viena, en Basilea, Amsterdan y Amberes. Curiosamente, las lenguas en las que se redactaron fueron el francés y el inglés, lo que contribuyó a su inmediata aceptación en Francia e Inglaterra.
En 1621 surgió el primer periódico londinense, que aunque no hay exactitud en su nombre (The Enquirer, The Times o solamente Newspaper) proveía de información a la siempre demandante sociedad del reino. No olvidemos que estos periódicos eran limitados solo contaban con una hoja en blanco y negro en donde no aparecían anuncios y titulares, más bien eran como boletines con imágenes.
En el año de 1622 cuando apareció el primer periódico inglés de tirada continua: el Weekly News, que subsistió hasta 1641. Para entonces podían leer noticias que proveían de otros países.
En 1628 se publicaron las primeras informaciones provenientes de los funcionarios, quienes brindaban información acerca de lo que se debatía en el Parlamento inglés. A estas hojas o periódicos se les llamó diurnos.
Ante el cambio en las costumbres y la historia, no tardaría en llegar la censura, por no convenir a los gobiernos que la población comenzara a generar sus propias opiniones, lo que el incipiente gremio periodístico tuvo que soportar durante el siglo XVII y hasta 1700, pasando por el reinado de Carlos I y hasta Oliverio Cromwell.
En 1660, Carlos II, se eliminaron algunas de las restricciones establecidas para la prensa, con la advertencia de no criticar más que lo criticable, es decir, a todos menos al gobierno.
En 1700 fue el año que sentó las bases de lo que hoy es una de las más avanzadas y sólidas prensas escritas en el mundo.
En 1785 John Walter fundaría uno de los periódicos más influyentes en la historia del periodismo: el Times, que destacó además por ser el primero en contratar corresponsales extranjeros para reportar sucesos, en este caso la Guerra de Independencia que España libró en contra de Napoleón Bonaparte
Darwin es ignorado en la prensa
El 2 de octubre de 1836, Darwin retornó a casa desembarcado del Beagle, tras casi cinco años de travesía por el mundo. su padre, uno de sus más agudos críticos, sabía que el retorno de su hijo a casa cambiaría el curso de la historia.
De vez en cuando Darwin fugaba información, pero los periodistas lo tomaban a manera de chisme solo los conocedores abían que estaban ante algo grande.
En 1939, justo el año en el que publicó la redacción de su viaje, Charles fue aceptado en la Real Academia de Ciencias y presentó dos textos con sus observaciones geológicas y zoológicas.
A partir de 1836, el año en que Darwin retornó con la gran evidencia mundana y naturalista desplegaba sus temas dentro del folletín
1855 el gobierno británico decretó una supresión del impuesto público sobre los periódicos, lo que sin duda generó primeramente la reducción global del precio y un aumento de su circulación; en segundo lugar, los precios también disminuyeron paulatinamente, toda vez que el papel se tornó más barato y que la Revolución Industrial contribuía con mejores máquinas que optimizaron el proceso.
A finales del siglo XIX se adoptó de manera general la costumbre de vender el periódico a medio penique en toda Gran Bretaña. Pero fue hasta mediados de siglo que el trabajo de Darwin tomaría otros tintes tras su retorno de aquel viaje épico.
La curiosidad cambia la historia
en junio de 1858, Darwin se consagró a darle sentido y enlazar los eslabones de información que el tiempo le había otorgado, excitado además por una misiva remitida por otro británico, Alfred Rusell Wallace
Charles trabajó día y noche durante trece meses continuos para tener listo lo que él llamaría un “resumen de la selección natural”, que a la postre sería El origen de las especies, el cual se publicó el 24 de noviembre de 1859, agotándose el mismo día.
Debido al éxito comercial llegó incluso a desatar un famoso y encarnizado debate público con Samuel Wilberforce, obispo de Oxford, quien cuestionaba de manera radical lo expuesto por Darwin y su teoría.
Aunque Huxley no estaba de acuerdo en todo lo propuesto por Darwin, aceptó varias de sus ideas; en todo momento le apoyó en público, sobre todo para contribuir en el combate frontal de creencias y dogmas religiosos y liberar la educación científica de la época de las garras del oscurantismo que aún reinaba.
Huxley fue un autodidacto casi empírico, trabajo con animales invertebrados; años más tarde acapararía toda la atención con sus trabajos con animales vertebrados, pero sobre todo con sus trabajos sobre las relaciones entre monos y hombres.
150 años más tarde
Darwin, la teoría ha evolucionado; hoy día existen líneas de ropa completa dedicadas a la evolución; bebidas como el Anís del Mono, colecciones de libros, almanaques, carteles, utensilios de cocina. La teoría y Darwin y su memoria tienen –como se dice en el argot del marke - ting– “their own life”.
Para entonces en la red encontramos 1977 notas publicadas ese día en periódicos como Le Monde, The New York Times, el Diario de Yucatán, Die Frankfurter Allgemeine, The Daily Telegraph y The London Times, sólo por citar algunos.
Darwin, su viaje en el Beagle, sus estudios y resultados, la combinación de historias con Huxley, la letra hecha teoría, no sólo acaparan las planas informativas sino la atención mundial, generando opinión pública y la razón de existir de los medios de comunicación. A 150 años de su primera publicación, la teoría darwiniana ha vivido otra evolución.