Nos da a entender que la opinión pública se ve más afectada por las clases sociales, creo que con el pasar de los años sabemos que si eres grande en tu lugar lo más importante será la opinión y la gente te seguirá, por ende, podemos decir que se separan en los que dominan y los que son dominados, viendo sus diferencias entre las clases sociales, solo se da a notar los intereses de la clase dominante, aquellos que usan la opinión publica solo para modificar su punto de vista ante los medios de comunicación para llegar a un punto y manipular los pensamientos de los demás.
La opinión publica ve dos tipos de autoridad, los ilustrados que son parte de la opinión pública y los gobernantes que interactúan en una sociedad para facilitar así la comunicación fijándose más en los intereses de esa sociedad civil.
Como sabemos todos el mantenimiento del sistema capitalista está garantizado por medios de comunicación puesto así cualquier forma social de cómo se realiza, la gestión y hasta la producción de dicho poder se verifica por medio del control de estructura de comunicación y hoy en día es así también.
Da a demostrar que la opinión pública es de una clase social determinada, es decir que se fija más en la opinión impuesta por una clase dominante. La opinión pública es el reflejo de las luchas de las clases dominantes y dominadas, ascendentes y descendentes.
La opinión pública desaparece al momento de tocar los intereses de la sociedad centrándose más en la opinión pública de la mayoría social representada por el proletario.
El público privado desaparece cuando enfrenta el poder, ya que el poder se encuentra en manos del conjunto de toda la sociedad y es identificada con los dirigentes que tengan, a que nos lleva a una consecuencia puesto que los dirigentes de una sociedad podrían tener una interpretación errónea o personalista de lo que es la opinión pública y así no permitiendo todo tipo de debate político ante muchas personas con la que estarían de acuerdo, entre más poder uno tiene menos escucha al pública y se vuelve algo egoísta a la hora de pensar en los bienes de todos.