Todos los objetivos educativos pueden con más o menos facilidad, con más o menos éxito, ser evaluados.
El ámbito cognitivo, la adquisición de conocimientos, de habilidades y las aptitudes intelectuales: el saber y el saber hacer.
El ámbito afectivo, el desarrollo de actitudes en relación al contenido pedagógico, con relación al grupo: el saber ser, ver, sentir y reaccionar.
El ámbito psicomotriz, en el enriquecimiento de las conductas motoras: las habilidades motoras.
El ámbito social, en las relaciones permanentes en todos los niveles: cooperación y competición.