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VALORACIÓN DE EMPRESAS UTILIZANDO MÚLTIPLOS DEL EBITDA - Coggle Diagram
VALORACIÓN DE EMPRESAS UTILIZANDO MÚLTIPLOS DEL EBITDA
Podemos calcular el valor de los recursos propios de una empresa, a partir de su valor de empresa del siguiente modo:
Recursos propios = Valor de la empresa – (Deuda que devenga intereses – Efectivo)
Valor de la empresa – Deuda neta
; donde el término “deuda neta” se refiere a los pasivos que devengan intereses menos el efectivo
Valor de la empresa = precio por acción × número de acciones + deuda que devenga intereses (a corto y a largo) – efectivo
Multiplo de EBITDA
Valor estimado de la empresa = EBITDA Empresa × (Ratio EV/EBITDA)Sector
EBITDA = beneficio antes de intereses, impuestos y amortización
El enfoque más utilizado por parte de los profesionales para estimar el valor de una empresa consiste en utilizar el múltiplo de una medida contable de ingresos comúnmente llamada EBITDA, que se refiere a los ingresos antes de intereses, impuestos y amortizaciones.
Se utiliza en empresas que tienen gastos no dinerarios significativos. Ejemplos típicos son los sectores con grandes inversiones en activos fijos, como sanidad, gas y petróleo y telecomunicaciones.
1) Identificamos empresas comparables para calcular un múltiplo del EBITDA apropiado y se aplica este múltiplo al EBITDA de la empresa para llegar a una estimación inicial del valor de la empresa.
2) Evaluar cuidadosamente los elementos básicos de la valoración (el EBITDA y el múltiplo del EBITDA o ratio de valoración) para adaptar el análisis a la empresa concreta
3) Adaptar el análisis a la empresa
El enfoque que se suele adoptar para seleccionar empresas comparables utiliza empresas del mismo sector. Esto tiene sentido por varias razones:
1) las empresas del mismo sector tienden a utilizar convenciones contables similares, que permiten al analista comparar directamente las distintas ratios financieras.
2) Las empresas del mismo sector tienden a tener riesgos y perspectivas de crecimiento similares.
3) Sin embargo, empresas distintas del mismo sector a menudo tienen filosofías de gestión muy distintas, que conducen a perfiles de riesgo y crecimiento muy diferentes, y además las empresas a menudo operan en varios sectores, lo que hace más difícil evaluar a qué sector pertenecen.
Por qué usar múltiplos del EBITDA en lugar de múltiplos del flujo de caja
EBITDA es una medida antes de impuestos y no incluye gastos de nuevos bienes de capital (CAPEX) ni tiene en cuenta las variaciones en el capital circulante neto (NWC).
FFCF a menudo es más volátil que el EBITDA. La razón es que el FFCF considera las nuevas inversiones en bienes de capital (CAPEX) y capital circulante neto (NWC), que varían a lo largo del ciclo económico: aumentan en los buenos tiempos y se reducen en los malos.
Los analistas a menudo piensan en el EBITDA como una estimación no exacta del flujo de caja. Aunque las dos medidas están relacionadas, el EBITDA no es lo mismo que el FFCF
Por tanto, en los años en que se llevan a cabo grandes inversiones de capital, el EBITDA es significativamente superior al FFCF y viceversa.
Se observa que todos los elementos que aparecen aquí hacen
que el EBITDA sea mayor que el FFCF
EBITDA = FFCF + (T × EBIT + CAPEX + NWC).
De forma similar, al despejar el FFCF obtenemos:
FFCF = EBITDA – (T × EBIT + CAPEX + NWC).
Múltiplo del EBITDA
Se debe considerar las diferencias sustanciales en las características del riesgo y las oportunidades de crecimiento entre empresas del mismo sector, y se deberían ajustar los múltiplos del EBITDA para reflejar estas diferencias
Proporcionan una buena herramienta de valoración para los negocios en los que la mayor parte del valor proviene de los activos existentes de la empresa. Por esta razón, en la práctica vemos utilizar los múltiplos del EBITDA fundamentalmente para la valoración de los negocios maduros y estables. Son, por el contrario, mucho menos útiles para evaluar negocios cuyo valor proviene en su mayor parte de las oportunidades de crecimiento futuro.
Debemos considerar el potencial de crecimiento de la empresa que estamos valorando y seleccionar un conjunto de empresas comparables para estimar la ratio de valoración del EBITDA que comparta perspectivas similares.
Ajustar la ratio de valoración por los descuentos de liquidez y las primas de control
El valor calculado en el ejercicio anterior no es necesariamente el precio que un comprador querrá pagar. Es probable que un comprador puramente financiero quiera un descuento sobre este valor. Por el contrario, un comprador estratégico que puede obtener sinergias al comprar y controlar la inversión puede estar dispuesto a pagar una prima de control.
Las compañías no cotizadas a menudo se venden con un descuento respecto a sus contrapartidas cotizadas porque no son tan fáciles de vender. Un descuento del 20% al 30% no es raro en estas circunstancias, y se suele atribuir al hecho de que las acciones de las empresas no cotizadas son menos líquidas (i. e., más difíciles de vender) que las cotizadas.
Al adquirir una empresa no cotizada, el importe de cualquier prima de control que se pague dependerá del poder de negociación de las dos partes. La cuestión clave es que los ajustes por descuentos de liquidez y primas de control pueden variar de una situación a otra.