Formando con ello, las nuevas generaciones habrán de ser expertas conocedoras de la realidad de la administración, tanto de su país como a nivel mundial, para poder, en verdad, administrar eficaz y racionalmente, para poder competir en el comercio mundial.
Por lo que, es por eso que resulta necesario que la capacitación científica de los administradores sea tal, que les permita hacer contribuir a cualquier disciplina que se propongan. En cambio, en la práctica, las empresas y el Estado son administrados por otros profesionales. De ahí, deriva el uso de técnicas de venta, más que de método científico. Es por ello, que los administradores deben estar capacitados para dirigir al más alto nivel, industrias, comercios, bancos y entidades estatales.