Los medicamentos fitoterápeuticos están constituidos por ingredientes activos de origen vegetal formulados bajo la forma farmacéutica más adecuada para su administración.
la posibilidad de utilización de la fitoterapia en las prácticas terapéuticas, con sustento científico, exige acciones multisectoriales que involucren desde la producción primaria de plantas medicinales hasta el establecimiento de los procesos de control de calidad de las materias primas y medicamentos. la fitoterapia podría transformarse entonces, de ser actualmente un indicador de dependencia, en un factor real de desarrollo para la agroindustria farmacéutica de latinoamérica, si fuera encarada por las políticas de ciencia y tecnología regionales y nacionales con un criterio más moderno y ecuánime, y en consonancia con las necesidades de la población y en marco sostenible de cadenas de valor. antes que nada, como materia prima, se debe tener muy bien identificada la especie de la planta, la parte de la planta donde se localizan los principios activos, y la calidad del material vegetal. como parte del proceso químico-tecnológico, son muy importantes la estandarización y el control de la extracción química y del proceso mismo de elaboración. los niveles de consumo, como remedio herbolario o como fitofármaco, dan clara evidencia de que el mercado de las plantas medicinales ha iniciado una nueva época en cuanto a su presencia e industrialización en el mundo. la tendencia de incremento de este mercado ha estimulado el desarrollo científico y la investigación en el campo de los productos naturales, que seguramente perdurará en el presente siglo.
méxico ocupa el cuarto lugar a nivel mundial con mayor diversidad vegetal, además de contar con gran riqueza en flora medicinal. en nuestro país y en todo el mundo, la demanda de plantas medicinales está creciendo a un ritmo muy acelerado y algunos especímenes se encuentran amenazados o en vías de extinción. por lo tanto, en la búsqueda de alternativas a la producción de compuestos medicinales deseables a partir de plantas, se han introducido las tecnologías de cultivo de células como una posible herramienta para el estudio y la producción de metabolitos secundarios de plantas principios activos, así como la regeneración in vitro, la cual tiene un enorme potencial para la producción de medicamentos a base de plantas de alta calidad.