En el caso del vidrio, al momento en el que aumentamos su temperatura para experimentar un cambio de fase, podremos manipular este material, así deformándolo de su estado original, mientras haya desplazamiento y fuerza; habrá trabajo, pero si hay un cambio de temperatura con la materia, en el cual reciba tanta energía como para empezar su cambio de fase a liquido, nos permitirá realizar una deformación con el material, provocando un trabajo termodinámico.