el informe Future traveller tribes, predecía a que habría cuatro tribus viajeras.
Mayores activos: cuando emprendan un viaje lo harán condicionados por unas necesidades básicas, que serán las que deban atender y cuidar los proveedores de viajes. El presupuesto será limitado, casi siempre optarán por clase turista, aunque en alguna ocasión puedan hacerlo por clases superiores. La comodidad en los asientos es fundamental, así como todos los servicios relativos a la movilidad (aeropuertos, aviones, desplazamientos internos…) y la salud, pues podrían necesitar asistencia sanitaria o, al menos saber que pueden contar con ella.
Ejecutivos internacionales: La exclusividad y la personalización marcarán cada vez más las demandas de estos viajeros, siempre con el objetivo en todos sus viajes de aprovechar al máximo el tiempo. De ahí que pueda verse un giro en su forma de viajar y pasar de los aviones comerciales a los jets privados y los aerotaxis. Las expectativas de esta tribu son las más altas. Son los que más dinero pagarán por recibir un trato y unos servicios que deberán ser extraordinariamente personalizados. En todo momento deberán atender las necesidades de los viajeros e incluso mantener un historial para recordar sus gustos gastronómicos y preferencias de ocio. A cambio de elevadas cifras exigirán rapidez y comodidad en los aeropuertos, en facturaciones y controles de seguridad, flexibilidad de cambio de los billetes y acceso a todas las tecnologías necesarias para trabajar, tanto durante el viaje como en los tiempos de espera. En definitiva, aprovechar el tiempo al máximo.
Clanes mundiales: El factor económico será el más importante para este sector de la población viajera. Partirán de un presupuesto limitado para su desplazamiento y de ahí que estén dispuestos a sacrificar cierto nivel de comodidad por ahorro de dinero en el precio final.
Profesionales itinerantes: Sus mayores demandas como viajeros se concentran en el aprovechamiento del tiempo mientras están viajando, por lo que valoran el acceso a la tecnología durante el viaje en avión y las esperas, así como la cercanía a los centros de transporte y la facilidad para poder realizar sus reservas y los trámites de seguridad y facturación de los aeropuertos.