A Joseph Smith, en 1820, se le apareció el ángel Moroni en el Mont Cumora, al oeste de Nueva York. Este ángel lo visitó frecuentemente, y en 1827, le contó que escondidas en un bosque bajo una roca, habían unas tablas de oro, que al ser traducidas, revelarían la verdadera religión proclamada por Cristo en América. Joseph Smith tradujo esto con unas gafas especiales y lo escribió en el "Libro del Mormón". Luego de esto, divulgó esta religión y obtuvo seguidores, para luego en 1830 formar una Iglesia. De esta manera, esta religión empezó a crecer más y más con el tiempo. Aunque a su fundador lo mataran en 1844, la religión de los mormones siguió creciendo con el tiempo.