"Nuestro tiempo es tiempo de soberbia y como consecuencia, de falta de reflexión y de mucha ligereza intelectual; solamente hace caso de las cosas grandes, del ruido, de la vanidad, del colorido, de lo que hiere a los sentidos, y, por esto las cosas grandes, del ruido, de la vanidad, del colorido, de lo que hiere a los sentidos y, por esto las cosas del espiritu no las sabe entender
La soberbia es definida por San Agustín en el siguiente pasaje sobre la caída de Adán: "Comenzaron a ser malos en el interior para caer luego en abierta desobediencia, pues no se llegaría a una obra mala si no hubiera precedido una mala voluntad.