Una vez que se juntan alma y cuerpo en un solo ser, la naturaleza prescribe a éste el servir y el ser mandado, y a aquélla, en cambio, el mandar y el ser su dueña... Es a lo divino, inmoral, inteligible, uniforme, indisoluble y que siempre se presenta en identidad consigo mismo y de igual manera, a lo que más se asemeja el alma y... por el contrario, es a lo humano y de igual manera ininteligible, disoluble y que nunca se presenta en identidad consigo mismo, a lo que a su vez, se asemeja más el cuerpo.