“De conciencia del otro; de su existencia, y de la de sus visiones, todos y verdades. Voluntad de comprenderlo, escucharle, explicarle, explicarnos, nosotros y el mundo (nuestro “nosotros” y nuestro mundo), hablarle. Dialogar
• La proclamación y afirmación desde Extremo Oriente, al calor del desarrollo y la emergencia como centro gravedad global, de los “valores asiáticos” como paradigma y alternativa de la supuesta universalidad occidental.
el diálogo de civilizaciones, el diálogo Oriente-Occidente, se configura como perspectiva e instrumento para la gestión de lo identitario en una dinámica de cooperación en el sistema internacional.
el diálogo entre civilizaciones puede ser también objeto de la creación de instituciones, instrumentos, mecanismos o foros específicos, con el doble valor de las propias acciones o del diálogo que promueven y de su efecto demostración, referencia y contagio más allá de esa perspectiva y actitud.
Puede ser, y afortunadamente ha sido y es. Desde la conferencia internacional para el diálogo de civilizaciones convocada por Turquía
las reuniones y programas desarrollados por la UNESCO o la Comisión Europea o los encuentros promovidos por Irán.
“El diálogo entre civilizaciones puede ser también objeto de la creación de instituciones, instrumentos, mecanismos o foros específicos, con el doble valor de las propias acciones o del diálogo que promueven y de su efecto demostración, referencia y contagio más allá de esa perspectiva y actitud”